El Universo de Futurama

6 12 2009

Alberto Peña

En esta serie, Matt Groening ha creado un mundo futurista que data del año 3.000, en el que conviven juntos todo tipo de razas alienígenas venidas de los diferentes planetas del universo, con los humanos y los robots. Todo confluye en la Tierra, en la ciudad de Nueva Nueva York, pero los viajes a través del espacio son algo habitual, tanto para trabajar como para el ocio. Las características de esta sociedad del futuro coinciden en muchos casos con particularidades de la sociedad actual en la que vivimos.

En cuanto al tráfico, se puede observar que la cosa cambia, pues las naves espaciales abarrotan el espacio aéreo de la ciudad, pero comparten esta congestión con los habituales coches de nuestra época, que todavía sobreviven y funcionan por las calles. Bajo estas se encuentra otro mundo bajo el alcantarillado de Nueva Nueva York, donde corren ríos de agua infectada por todo tipo de sustancias nocivas, donde vive la población de mutantes a los que les está prohibido subir a la superficie. Si se mira hacia arriba, fuera de la Tierra, nadie entendería que en los viajes espaciales interplanetarios pueda uno encontrarse retenciones y atascos por el espacio, pero el autor caricaturiza este hecho de nuestros días aplicándolo a la sociedad del año 3.000.

En cuanto a las poblaciones, existen numerosas civilizaciones distintas en los diferentes planetas. En la Tierra conviven humanos, robots y alienígenas. Marte alberga prácticamente las mismas criaturas y además está la Universidad de Marte, una de las más respetadas de la galaxia. Por otro lado podemos encontrar el curioso cementerio espacial, que está orbitando alrededor de la Tierra, como un satélite, y es allí donde se da culto a los muertos humanos bajo una cúpula transparente. Una vez los difuntos reciben sepultura los envían a través de un conducto a pulular eternamente por el espacio. Amazonia, otro de los planetas aloja una raza de gigantes y atractivas mujeres, que están caracterizadas por el rechazo al hombre y se plantea como una sociedad feminista gobernada por una robot a la que veneran. Otro reducto del universo conocido es Omicron Persei 8, un planeta con tradición guerrera, en el que viven una especie de monstruos colonizadores, que admiran la serie humana de Abogada Soltera y comen todo tipo de criaturas.

Otros lugares de civilización en el universo de Futuraza son la Luna, satélite de la Tierra donde se ha montado un enorme parque de atracciones con gravedad artificial, pero fuera viven personas. Trisol es otro planeta con tres soles y con una temperatura muchas veces superior a un desierto, insoportable para un humano, por lo que sus habitantes han evolucionado y se han convertido en agua liquida. Júpiter es el gran vertedero espacial que huele a fresa, al igual que Saturno, pero este huele a pino. Decapod 10 es el planeta natal de Zoidberg, con un paisaje arenoso como si fuera una playa, donde los edificios están construidos con arena y fango y donde habitan langostas del tamaño de un humano.





La serie del futuro: “Futurama”

14 11 2009

Futurama

Alberto Peña

Tras el éxito obtenido con Los Simpson, en 1999, Matt Groening tuvo la genial idea de crear una serie ambientada en el futuro. La historia transcurre en el año 3000, donde el personaje, Philip J. Fry aparece tras haberse quedado criogenizado 1000 años antes.

Philip J. Fry es un joven de 25 años que vivía en 1999 y trabaja como repartidor de pizzas. El día de noche vieja tiene que llevar un pedido a un laboratorio de criogenia, donde, tras un lamentable tropezón cae en una cámara donde queda congelado durante un milenio. Conoce a Leela, una atractiva cíclope encargada de poner los chips de trabajo. Más tarde Fry conoce a Bender, un robot antisocial que fuma, bebe, roba, anda con robopilinguis y demás barbaridades…

Estos tres protagonistas acaban trabajando como repartidores en la empresa del tatatata… tataranieto de Fry, un científico loco que pasa de los 110 años de edad y apenas puede moverse. Su trabajo consiste en hacer repartos por todo el universo, y a lo largo de cada uno de estos repartos se desarrolla la trama de la serie.

Teniendo en cuenta esto, la serie no tiene desperdicio. Una ciudad del futuro con naves espaciales, alienígenas de todo tipo conviviendo juntos, y miles de cosas por descubrir. 1000 años después podemos ver que la sociedad sigue teniendo los mismo prejuicios y problemas que en el siglo XX.

Durante el transcurso de los episodios van a apareciendo personajes variados, venidos de diferentes planetas, en la que también hay cabida para una generación de robots, y, sin embargo, eso no supone ningún problema para relacionarse entre ellos. Cada uno de ellos con una personalidad propia y encarnando a una figura real de la sociedad futura inventada por el autor.

En Youtube se puede encontrar un video con la música de Futurama.





Matt Groening, el padre de la criatura

5 11 2009

Alberto Peña

Matt Groening

Matt Groening nació en Portland, en 1954.  Durante su infancia y juventud, tanto en el colegio como en el instituto, se dedicaba a dibujar durante las clases sin apenas prestar interés al profesor y, aunque reiteradamente le llamaban la atención, prefería seguir dibujando y no hacer caso a la lección. Tras graduarse en la universidad pública de Olympia se marchó a Los Ángeles para convertirse en escritor profesional.

Tras varias decepciones y malas experiencias, decidió contar lo que le estaba pasando en una tira cómica llamada Life in Hell. Con el transcurso de los años pasó de ser un mera viñeta a convertirse en una historia de ámbito internacional.

Fue James L. Brooks, tras haber leído Life in Hell, quien le propuso empezar con cortos de animación para el programa de variedades The Tracey Ullman Show, y así fue como nacieron Los Simpson. De ahí pasó a ser una serie de renombre mundial con el paso del tiempo, con un gran número de capítulos y de temporadas.

Después del éxito que le supuso esta serie al autor, se lanzó a la creación de otros proyectos como Futurama, en la que demostró de nuevo su agudeza creativa y dio vida a un mundo futurista en el que un joven del siglo XX queda atrapado en un maquina de criogenización y se despierta en el año 3000, con una carga crítica pero a la vez caricaturesca como es propio de sus creaciones. En mi opinión, esta serie está avalada por méritos propios, pues la originalidad de la sociedad que Groening crea es espectacular.

Todavía no podemos decir que Matt Groening haya terminado su carrera como productor, pero lo que sí es seguro es que ostenta el honor de ser el padre de la serie de televisión más popular del mundo y de haber sido y seguir siendo el punto de mira de las críticas debido a su irónico y sarcástico trabajo.