Jugar a ser Dios

1 02 2010

Matt Groening parece tener cierto interés en la creación de una civilización y tanto en Los Simpsons como en Futurama ofrece su particular versión de un pequeño mundo creado por alguno de los protagonistas de las series.

Los Simpsons

En el caso de la familia amarilla, es Lisa quien consigue crear su propio mundo en el interior de un bol de desayuno poniendo un diente en su interior en uno de los capítulos de La Casa-árbol del Terror. Gracias a una descarga de energía estática de Bart en el bol resulta que de un día para otro nacen unos pequeños seres dentro de éste. A largo de los días se puede ver como estos pequeños individuos van pasando por el proceso de evolución que el hombre siguió desde la prehistoria, hasta llegar a un mundo futurista. Estos seres adulan a Lisa como ser superior y temen al “maligno” Bart, que intenta por todos los medios estropear el proyecto de ciencias de su hermana, aplastado las construcciones y al gentío de dentro del recipiente. Lisa acaba siendo reducida a tamaño diminuto e introducida a través de un rayo laser al interior del tazón donde es venerada por los hombrecillos, que no acaban de entender su forma de hacerles sufrir permitiendo que Bart cause el mal que causa.

Futurama

En la serie del año 3.000 es Bender, que después de ser expulsado al espacio exterior en el capítulo “Un Dios entre nosotros” (3×20), vaga por el cosmos sin rumbo, hasta que al cruzar un campo de asteroides una pequeña roca queda alojada sobre su metálica tripa. A raíz de esto Bender comienza su historia como Dios de una pequeña civilización que comienza a vivir sobre su regazo. En este caso, los pequeños individuos veneran al robot y le piden ayuda y consejo en las situaciones difíciles, pero Bender no parece estar preparado para ser Dios y, cada vez que intenta ayudar a los hombrecillos crea una catástrofe que asola las tierras de los individuos, como inundaciones o tremendos incendios. Por esto, el gran Dios robot decide que lo mejor es no intervenir en el desarrollo y que ellos mismos aprendan a solucionar sus problemas. En su trasero se crea otro pequeño poblado de no creyentes que atenta con bombardeos sobre los creyentes de la tripa, los cuales lanzan un ataque nuclear utilizando la batería de Bender como respuesta a los bombardeos y arrasan totalmente cualquier signo de vida sobre el metálico cuerpo de nuestro protagonista.

El primero de estos capítulos supone una crítica sobre las intenciones de cualquier tipo de ser superior, que deja a la deriva del bien y el mal a sus creyentes. La idea de que existe alguien que nos cuida se contrapone con la idea de que este nos protege del algún otro ser malvado. En el segundo caso, el episodio me sugiere que como decía Thomas Hobbes, “el hombre es un lobo para el hombre”, es decir, el hombre necesita de alguien que organice, mande y marque lo que está bien o mal para no acabar siendo él propio artífice de su destrucción.

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El Pájaro es la Clave

3 01 2010

Alberto Peña

Loco, estrambótico, surrealista, pero sobre todo ornitológico. Así es este capítulo (7×02 “A Dream of Jesus”) de la serie de Seth MacFarlane, quizás uno de los mejores de todas las temporadas, una historia que habla de Jesús, acompaña con en todo momento por la canción de The Tashmen Surfing Bird.

Todo comienza en un restaurante del estilo de los 50’ en el que un disco de la sinfonola del bar resulta incluir la canción favorita de Peter. De aquí en adelante el pájaro es la clave del capítulo. Desde que llega a casa del restaurante Peter no deja de escuchar la canción y de cantarla en todo momento, incluso cuando duerme tararea la canción, llega a tal el cansancio mental de la familia por la canción que Brian y Stewie deciden acabar con el disco, se lo roban en un intento por imitar la imagen de la película Misión Imposible, y  como si fueran unos matones de una banda de los bajos fondos, dándole una paliza de muerte hasta reducirlo a cachitos.

Después de pillarse un enfado monumental a Peter no le queda otra que ir a comprar otro ejemplar del disco, pero en todas las casas de ventas un perro y un bebé habían comprado todos los que quedaban. En la última tienda que va describe que el dependiente es Jesús, hijo de Dios, que había bajado a la Tierra porque se aburría y quería pasar desapercibido, pero como no, Peter decide que lo mejor es que todo el mundo sepa quién es y le da a conocer públicamente en un fuente donde camina por las aguas, haciendo una parodia del pasaje bíblico de Moisés. De aquí en adelante Jesús se convierte en una estrella famosa que desparrama allá por donde va y acaba sumido en una espiral de autodestrucción y decide que lo mejor es volver al cielo, pero antes le deja una copia de Surfing Bird a Peter, que era lo que más deseaba, y así la historia vuelve al principio para acabar con el estribillo de la canción.

Paliza al Disco

Artos de escuchar el disco de Peter, Stewie y Brian lo roban y le dan esta brutal paliza al estilo de matones, con bate de beisbol incluido.

Surfing Bird

Uno de los mejores momentos de Padre de Familia, la forma que tiene Peter de hacer que Brian pregunte, y luego el baile y el desmayo, continuados con otro baile que parece ser interminable.

Después de gastarse 6.000 $ en un anuncio para informar de que el pájaro es la clave, se encuentra con Jesucristo en una tienda de discos.