Titanic en versión espacial

13 01 2010

Alberto Peña

En el capítulo 1×10 “Un vuelo para recordar”, Matt Groening hace una parodia de la historia del famoso trasatlántico, aunque más bien parece ser una versión humorística y sarcástica de la película de James Cameron Titanic, pero con unos pequeños cambios de guión dignos del año 3.000.

En esta ocasión, los trabajadores de Planet Express disfrutan de unas merecidas vacaciones a bordo del crucero espacial Titanic, en un viaje de placer y disfrute que se tornará en una peculiar tragedia. Y es que desde el principio de la historia las similitudes con la película real son constantes, incluso aparece Leonardo DiCaprio, o mejor dicho su cabeza en un frasco, con el que bautizan al barco antes de zarpar. Al mando el gran capitán Sab Branigan, eterno enamorado de Leela, acompañado de Kiff su fiel acompañante extraterrestre.

El crucero se divide en diferentes clases como en la película original, primera, segunda, tercera, lavandería, entrañas del barco y cubierta fiesta, esta última es la que aloja a Fry, Leela, Amy y Bender en un cuchitril sucio y pordiosero al que llaman camarote. Antes de bajar allí Bender se fija en una guapa robot de clase alta e intentará por todos los medios hacerla suya, encarnando el papel de Leonardo DiCaprio en la versión oficial. Al mismo tiempo una maraña de mentiras entre Fry, Leela y Amy supondrá la otra historia de amor paralela del episodio.

Mientras, Bender trata de seducir a la Condesa robot haciéndose pasar por un miembro de primera clase, pero siempre con su afán de ladrón saquea el bolso de la señorita. Más adelante se sucederán las clásicas escenas de la película Titanic, pero con un toque de humor y rasgos característicos del futuro.

Por otro lado el capitán Branigan decide cambiar de rumbo, poner los motores a toma máquina y saltarse el itinerario inicial, dando lugar a un viaje entre cometas y asteroides, a los que califica de iceberg del espacio, haciendo un símil con el film de James Cameron, y posteriormente cambia de nuevo el rumbo hacia un agujero negro que será fatídico para la nave.

Durante este tiempo, Bender esta en el camarote de su amada y a raíz de este momento la historia se narra a partir del guión original. Bender intenta robar una pulsera de oro y brillantes, haciendo la semejanza con el colgante que tenía Kate Winslet, pero no puede por sus sentimientos hacia la Condesa. Pero al ir a invitarla a una copa en el bar, la cual no paga, los miembros de seguridad le dan una paliza y su amada se entera de que en realidad es un pobre robot, y aun así le sigue queriendo. La siguiente imagen de los enamorados es la típica clásica secuencia en que Kate Winslet está desnuda en un sofá mientras Leonardo DiCapario la dibuja, haciendo parodia de esto y en lugar de un lápiz de carboncillo, Bender parece ser una impresora y en vez de retratarla desnuda, dibuja sus circuitos. Después se puede ver la imagen más famosa de la película del trasatlántico, en la que Bender sujeta a su querida por la cintura en la proa del barco mientras esta abre los brazos como si volara, pero por el peso de la chatarra de sus cuerpos acaban hundidos en la cubierta el crucero, dándole un vuelco cómico a la versión original. Acto seguido se ve como entran en un coche del garaje de a bordo como así ocurriera en realidad.

Después de todas estas similitudes, la escapada del barco también resulta algo familiar, cuando en lugar de botes salvavidas hay capsulas propulsadas, pero en vez de haber de menos, hay las suficientes, aunque el profesor Farnsworth ya estuviera disfrazado de niño.

El final trágico de la historia da la vuelta y en esta ocasión es la joven robot la que acaba siendo aspirada por el agujero negro y Bender sobrevive.

Gran parodia de la película original, siempre con los toques de humor de Matt Groening, y muy bien llevada la semejanza con la versión original, siempre guardando las distancias con el mundo futurista creado por el autor.





Museo de Cabezas

20 12 2009

Alberto Peña

En el mundo de Futurama también hay cabida para los personajes famosos de nuestra época, pero no exactamente como los conocemos ahora.

Nuestras estrellas, presidentes, actores, deportistas y demás personajes públicos, toman vida en el año 3.000 gracias a un proceso de conservación de sus cabezas. ¡Si, de sus cabezas! Éstas están sumergidas en pequeños tanques con un líquido que las mantiene en plena forma, incluso siguen vivos, hablan y participan de la vida de Nueva Nueva York.

Muchos de ellos están expuestos en el famoso Museo de Cabezas y pueden ser visitados por quien esté interesado en ello. Así, personajes como George Washinton, Dennis Rodman, Leonardo DiCaprio, Pamela Anderson o George Foreman, aparecen vivitos y coleando, y con muchas ganas de cháchara.

Mención aparte tiene Richard Nixon, antiguo presidente de los Estados Unidos, que aparece repetidas veces en la serie, incluso, en uno de los capítulos, compra el cuerpo de Bender y toma forma. Más tarde, en ese mismo episodio, conseguirá un megacuerpo robot con el que atemoriza a todos.

Es una imagen caricaturesca de los conocidos personajes que copan nuestra actualidad, pues no pueden sino depender de un bedel para ser transportados de un lugar a otro. Una chapa con su nombre en el borde del recipiente que les contiene es la única seña de identidad que les queda. Como no podía ser de otro modo, Matt Groening también toma parte en esto y, su cabeza, también aparece representada en la serie.

En uno de los capítulos se puede observar gran cantidad de estas testas famosas expuestas en el museo, que se divide en zonas dependiendo de la profesión que tuviera cada cual en su momento. Resulta gracioso ver como discuten entre presidentes, teniendo en cuenta que son meros objetos situados en una repisa a la vista de la gente.