Simpson y Griffing, ¿una familia real?

30 06 2010

Un cabeza de familia, una mujer que ejerce de ama de casa, tres hijos, un chico, una chica y un bebé, una mascota, e incluso el abuelo. Después de una ardua investigación se puede concretar que éste parece ser el estereotipo de familia estadounidense de los años 90’, algo que ha quedado patente en la televisión gracias a cabezas pensantes como la de Matt Groening o Seth MacFarlane, creadores de dos de las series de entretenimiento más famosas en la historia reciente de los dibujos animados. Seguramente caigan en la cuenta de que nos referimos a Los Simpson y Padre de Familia (Family Guy). Estas dos series, la familia amarilla más veterana que la Griffin, copan las pantallas de los televisores en todo el mundo, ofreciendo un modelo de familia algo peculiar a la vista de sus capítulos, pero después de comprobarlo, se puede asegurar que no distan mucho de la realidad, aunque en estos tiempos en los que vivimos hallan cambiando un poco.

Teniendo en cuenta la edad de cada serie, Los Simpson son el punto de partida. Una familia un tanto excéntrica, formada por Homer, Marge, Bart, Lisa y Maggie. Junto a ellos se encuentran dos mascotas, Pequeño ayudante de Santa Claus y Bola de nieve II, el perro y el gato de la familia, aunque en algún capítulo, el can fuera sustituido por otro con mejores cualidades. En el caso de la familia Griffin, se compone de Peter, Lois, Chris, Meg y Stewie, a los que acompaña también su mascota, Brian, aunque en realidad no ejerza como tal, ya que tiene ademanes de ser humano más que de perro. Cada uno de los miembros goza de unas peculiares características que entrañan su personalidad y son las causas de sus actos.

El padre, Homer, es un auténtico holgazán que trabaja “duramente” en la Central Nuclear de la ciudad para mantener a su familia, pero en cuanto suena la bocina, se convierte en un borracho vago e inculto que gasta las horas muertas en el Bar de Moe junto a sus amigotes, en lugar de acudir a su hogar y  disfrutar de su familia. En el otro caso, Peter, prácticamente es un calco de Homer, trabaja por las mañanas y en cuanto tiene tiempo libre se incrusta en el sofá a beber cerveza y ver la tele, o se va al bar, La Almeja Borracha, a desvariar con sus vecinos a la vez que amigos. Parece algo exagerado y una falta de respeto hacia los padres ejemplares decir que es la clara imagen de la realidad, pero tampoco es que sea una imagen antagónica.

Parece que la imagen de la serie americana es un estereotipo de una familia de clase media, con un padre trabajador, un ama de casa, dos o tres hijos y una mascota, salvado las diferencias, claro está, con el humor absurdo aunque locuaz, la crítica feroz a la vez que real, la risa absurda y brillante, o la sátira ironizada que el autor o autores ofrecen en sus creaciones.

En el caso de la mujer, Marge en el caso de los Simpson y Lois en la familia Griffin, la imagen que de ellas se dan es de ama de casa, sin trabajo, que cuida de la casa y de los críos, y da un punto de cordura a la locura de su marido. También tiene un cierto toque sensual y atractivo, haciendo ver que el amor es ciego en algunos casos, o en la mayoría. El estereotipo de ama de casa que se observa en las animaciones no casa con el actual tipo de mujer trabajadora que tenemos en la actualidad.

Visto lo visto, parece que Matt Groening debe renovar sus personajes, pero viendo capítulos, existe uno en el que Marge tiene un empleo y es muy buena en eso. Por lo tanto parece que las mujeres tienen que avanzar en el tiempo en Springfield y adaptarse a la vida moderna. La realidad es que cada vez más mujeres se salen del tópico que marca este estereotipo, por lo tanto guarda relación con la realidad en el caso del cuidado de los hijos y de ser la luz que guía a la familia, pero el ser ama de casa es algo del pasado, de la época en que se creó la serie, y no estaría de más que Lois y Marge empiecen a repartir currículos.

Los hijos de ambas familias son casos diferentes. Los Simpson tienen un hijo, Bart, rebelde y travieso, que no da palo al agua en el colegio y que termina una gamberrada para pensar otra. Por otro lado está Lisa, lo contrario a su hermano, una niña estudiosa y educada, hasta punto de llegar a ser un poco repelente. La última en discordia es Maggie, pero de ella poco podemos decir salvo que no se quita el chupete y que lleva 20 años, los mismos que la serie tiene, para decir su primera palabra.

Los Griffin tienen también tres hijos. Meg, es una adolescente que tiene problemas para relacionarse en el instituto y no es que goce de un cuerpo escultural ni sea reconocida por el resto como popular, más bien todo lo contrario. Chris es un joven tranquilo que apenas tiene relación con más chicos de su edad, por lo que es algo tímido. Por último está Stewie, el bebé de la familia, de quien se puede hacer tesis si analizas su personalidad, pero en síntesis es un bebé rebelde que ya sabe hablar y que no para de trastear sin separarse de su oso de peluche.

Ambas dos, estas familias suponen la representación, algo distorsionada, del ritmo de vida de la sociedad media. Pero no solo existen estos personajes. Cada una de las dos series, tiene una maraña de personajes secundarios que se relacionan entre ellos y con los protagonistas. Los escenarios cambian y los comportamientos también, la realidad se parece por momentos a la ficción y viceversa. Las situaciones que se dan en la vida real, algunas, y otras, son tan disparatadas que tan sólo la mente de un genio podría darles cabida.

Después de todo, ambas creaciones son dibujos animados y no olvidemos que están hechos para los más pequeños, y que su relación con los dibujos es más fuerte que la que ven sus padres. Parece ser que los niños adoran a los personajes más pequeños de la serie y se identifican en ocasiones con ellos como acabamos de ver.

Por lo tanto las familias de hoy día difieren un poco de la imagen televisiva de las series americanas pero en esencia, el transcurso de los días parece no ser tan distinto de la realidad en las familias de nuestro país. Dejando atrás el humor absurdo y la crítica que entrañan las series parece que el núcleo familiar de Springfield y Quahog representa una familia normal y corriente, que goza de su día a día como buenamente puede, con sus pros y contras, con lo bueno y con lo malo, viviendo en su mundo fantástico y divirtiéndonos desde sus casas con sus aventuras y trasiegos, en los que a veces, más que menos, nos identificamos con ellos.

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The Simpsons MOVIE

30 01 2010

Muchos años hacía que los personajes amarillos copaban las pantallas de nuestros televisores, pero se estaba haciendo esperar su salto a la gran pantalla desde mucho tiempo atrás. Y es que de que Los Simpsons como serie tenían un éxito rotundo, pero había muchas dudas de si su salto al cine sería gratificante y satisfactorio. Los capítulos de algo menos de media hora eran la dosis adecuada para el público de ese humor absurdo y sarcástico de Matt Groening, pero un film de más de una hora, necesitaba un jugoso guión para no resultar cargante y aburrida.

La idea estaba pensada desde el comienzo de los episodios, pero después de muchas temporadas y de un éxito sin precedentes en la pequeña pantalla a nivel mundial, en 2001 empezó a tomar forma la idea. Creada por Matt Groening, junto a todo su elenco de guionistas y productores, y producida por 20th Century Fox, solo necesitaba la presencia de David Silverman para ser dirigida.

Y no fue hasta abril de 2006, cuando la productora anunció la existencia de The Simpsons Movie, “Los Simpsons, La pélicula” en España, y la fecha de estreno, el cual tardaría más de un año en llegar. La esperada fecha estaba establecida para el 27 de julio de 2007. Desde entonces y hasta el estreno, un secretismo enmascaraba la trama de Los Simpsons, la película. La Fox organizó un concurso entre todas las ciudades que se llaman Springfield en EEUU para ver cual sería la afortunada que acogería el gran estreno. Después de unas igualadas votaciones, Springfield de Vermont sería la sede del estreno oficial del film.

Una gran maraña de eventos publicitarios y de marketing se empezaron a elaborar para promocionar el salto de la familia amarilla al cine. 7 Eleven cambió durante un tiempo su nombre por el de Kwik-E-MART, como el Badulake de Apu, donde se vendían productos que salían en la serie. EA Games comenzó la elaboración del juego de la película de Los Simpsons. Homer apareció interpretando un monólogo en el show de Jay Leno. Burguer King también participó en la compaña propagandística y sus ventas se multiplicaron. Y así, un numeroso número de empresas cambiaron su temática habitual por la de Los Simpsons.

El día del estreno en EEUU, en la ciudad de Springfield, la alfombra que acogía a los invitados se tiñó por primera vez de amarillo y, a raíz de aquí, todos los estrenos a nivel mundial comenzaron a ser un éxito total. La afluencia de gente a las salas de cine para ver a Homer, Marge, Bart, Lisa y Maggie fue brutal.

¿Y de qué trata? Como es una creación digna de ver, diré que los temas más importantes que parodia y crítica el autor son el cambio climático y los problemas del medio ambiente, y la religión. Hay innumerables referencias culturales de carácter humorístico y, según declaró unos de los productores, Al Jean, la moraleja de la historia es que un hombre debe escuchar a su mujer.

Por último, decir que la acogida por parte de la crítica fue buena en casi todos los países, y que el éxito que supuso, llevó a esta creación cinematográfica a ganar varios premios de considerable reputación.





Grandes momentos de Los Simpsons

24 01 2010

Durante estos 20 años, la serie de Matt Groening, nos ha acompañado a los pequeños y a los no tan pequeños en la pantalla de nuestra televisión. Cada uno recordará unos u otros momentos grandiosos de la familia amarilla, pero sin duda algunos de estos son universalmente conocidos por todos.

En este vídeo aparecen muchos de los grandes “puntazos” de Homer, Marge, Bart, Lisa, Maggie y demás personajes de Los Simpsons.

¿Cómo se llama eso…?

Es sabido por todos que Homer es un total inepto, pero llega al punto de no saber como se llaman los útiles de comida, tan solo se dedica a comer, y se pone muy contento cuando encuentra lo que busca.

La siderurgia Gay

Homer intenta dar una lección de masculinidad a su hijo Bart, del que piensa que es gay después de pasar mucho tiempo con un amigo homosexual de Marge. Le lleva a la siderurgia de Springfield, un lugar lleno de rudos hombres que trabajan el acero duramente, pero resulta que cuando acaba el trabajo empieza la diversión. Aquí se ve una parodia de una fiesta gay con efectos de luces y sonido al más puro estilo de una discoteca, dentro de una fábrica.

Problemas con el hombre del saco

A todos nos han contado alguna vez la historia del Hombre del Saco, pero Homer, en ausencia de Marge como cabeza pensante, se vuelve esquizofrénico ante la posibilidad de que éste hubiera entrado en su casa, y atrinchera al resto de la familia tras un colchón armado con una escopeta.

Moe en la máquina de la verdad

Esta aparentemente inofensiva máquina resulta ser para Moe una dura prueba de sinceridad delante de la policía de Springfield, sacando a relucir sus trapos sucios y sus más íntimas confesiones.

Tensión en el avión

Una gamberrada de Bart en la cabina del avión pulsando el botón que libera las mascarillas de oxígeno, hace que a Homer le entre el pánico y grite que van a estrellarse, pero en realidad están tomando tierra en el aeropuerto de Washintong.

Homer hace feliz a la gente

Homer está muy enfadado por crear algo que hace feliz a la gente, pero no consigue beneficios con ello y ante las palabras de Marge, salta de forma sarcástica.

Bart es Dios

Haciéndose pasar por Dios y a través de la radio, Bart engaña a los pequeños Flanders y les gasta una pesada broma.

Viajes en el tiempo

Homer viaja en el tiempo con su tostadora mágica y recuerda la frase de su padre “no toques nada”, pero como no puede ser de otro modo, la pifia al matar un mosquito que le molestaba y esto desencadena un cambio en su época. Arto de todos estos cambios, entra en cólera y arremete contra todo lo que en un posterior viaje con un bate de béisbol en las manos.





La Familia Flanders

15 01 2010

Alberto Peña

Estos peculiares personajes de Los Simpsons, son actores secundarios que a menudo aparecen en los capítulos. Son los vecinos de Homer y Marge, y su familia está compuesta por cuatro miembros.

Ned es un escrupuloso cristiano, que vive de acuerdo a los dictados de la Biblia, sin saltarse en ningún momento mandamiento alguno, aparte de tener un toque afeminado y cursi, y una tendencia un tanto absurda a la hora de hablar, utilizando diminutivos en sus frases continuamente. Maude es una recatada esposa, siempre correcta y que también practica la religión de su marido, aunque no lo lleva tan al límite como su esposo. Cuida de sus hijos y de Ned, e intenta evitar que este se relacione con Homer porque le cree un inepto y tonto desde que intentó seducirla en un episodio que resulta ser una parodia de la película El hombre que susurraba a los caballos. Maude muere en una carrera de coches Nascar debido a que Homer esta haciendo una de las suyas, y la esposa de Ned cae desde la grada precipitándose al vacío, en el episodio “Solito otra vez naturalmente”. Por otro lado están Rod y Todd, hijos del matrimonio, y algo singulares. Debido a la religión que practican y que su padre lleva a rajatabla, no tienen la infancia de cualquier niño, ya que apenas ven la televisión o se relacionan con los demás niños de Springfield. Además de eso siempre ha existido en la ciudad la creencia de que ambos son homosexuales, y en realidad lo parecen, siempre con sus cursilerías y sus semejanzas con términos bíblicos. Es más, en un episodio en que ven el futuro, aparece la imagen de los pequeños Flanders, ya mayores, que han salido del armario.

La familia Flanders es un tanto diferente, sus hijos se acuestan cuando todavía es de día, acuden sin falta a cada oficio en la iglesia y no dudan en llamar al reverendo Lovejoy cada vez que tienen una duda sobre algo que puede infringir la voluntad del señor. La verdad es que en un episodio Flanders sufre una desgracia desmesurada y decide que Dios no está de su parte y se declara en rebeldía sin ir a misa, pero rápidamente cambia de opinión y pide perdón a lo más alto por su error. Esto es lo más lejos que ha estado Flanders del ateísmo.

Por otro lado Ned tiene una extraña relación con su vecino Homer, que no duda en aprovecharse del bondadoso del bigotillo para pedirle innumerables utensilios y favores que nunca devuelve.

Parecen una familia normal, pero la familia Flanders parece una crítica de Matt Groening a las enseñanzas bíblicas, que no pueden ser cumplidas al 100% porque ocurriría algo parecido a lo que pasa en la serie.





El viaje interior de Homer

9 01 2010

Alberto Peña

Como no podía ser de otra manera, en la serie Los Simpson también hay lugar para reflexiones y viajes al interior de uno mismo. En el capítulo 8×09 “El misterioso viaje de Homer”, nuestro protagonista se embarca en un mundo de alucinaciones y paranoias que le llevarán a buscar su felicidad interior a través de su alma gemela.

Todo comienza una mañana normal y corriente en la que Marge intenta por todos los medios que su marido no se acuerde ni se de cuenta de que es el día de la Feria de Chili, porque en las anteriores ocasiones ha dejado a su familia en ridículo por haberse puesto ebrio. Homer descubre que es el día por el olor que hay en la calle y se decide a ir, embarcado en sus botas y con su cuchara de madera para probar todo tipo de chili, pero antes de salir le hace a Marge una promesa, no beberá ni gota de alcohol para que no pase lo de años anteriores. Homer se presenta ante los puestos de chili como si fuera un baquero del oeste preparado para un duelo, saca su cuchara y dispone a ir probando cada uno de los diferentes tipos. Uno por uno hunde las esperanzas de sus creadores por no ser demasiado fuerte pero cuando llega al del jefe Wiggun, este le tiene preparada una sorpresa a nuestro intrépido catador. Es solo ponerlo sobre su boca y echa a correr horrorizado por el picor, así que se llena la boca de cera de vela y se decide a repetir ante la atenta mirada de todos, comiéndose cuatro guindillas, que le llevan a una situación de trance y alucinaciones en un mundo surrealista.

Homer empieza a sufrir trastornos visuales como desfiguraciones en la cara de Flanders cuando habla con él, o cuando ve a Nelson, Barney y Edna Krabappel, cuyas caras se alargan y deforman, y los sonidos no se perciben de la misma manera. Sumido en un mundo de alucinaciones, se embarca en una experiencia que le llevará a una lucha consigo mismo. Durante este viaje no deja de estar consciente y sabe lo que hace, pero las cosas que ve, que toca o que oye, las percibe de forma muy diferente. Los colores cambian y las formas se desfiguran, la percepción es distinta a la habitual y su mente no acaba de entenderlo. A partir de aquí ve mariposas gigantes, el cielo es rojizo, se le dilatan las pupilas de forma considerable y un sin fin de alucinaciones que su mente no acaba de procesar. De esta forma no acaba de entender muy bien porque los paisajes varían de tal manera en estas condiciones hasta creer que ha roto el sol, y en ese instante cuando comprende que ha de aprovechar esos momentos de lucidez que tiene y realizar apuntes sensatos en su memoria. De nuevo intenta salir de su locura esclerócica, pero una tortuga le indica el camino que ha de seguir en su lucha mental, así corre y salta como si flotara hasta llegar a una pequeña pirámide pero cuando pretende subirla se hace más y más grande. Al llegar a la cima, encuentra a Marge e intenta explicarle, pero al girar a su alrededor se da cuenta que es otra de sus alucinaciones, ya que esta figura no tiene cara y eso no tiene sentido. Mirando al cielo encuentra un coyote que baja de la Luna para convertirse en su conciencia y aconsejarle sobre lo que debe de hacer. Este es el objetivo de sus visiones que cesan cuando entiende el mensaje que el coyote quiere darle y vuelve al mundo real, despertándose en un campo de golf.

De esta forma Homer asimila lo ocurrido y se pone manos a la obra para encontrar su felicidad a través de su alma gemela, que finalmente y tras muchas dudas resulta ser Marge.

En este episodio encontramos una reflexión sobre uno mismo a través de un viaje espiritual que, aunque tenebroso y sembrado de alucinaciones, es la forma de sentirse bien consigo mismo y con lo demás.





Los Simpsons in London

7 01 2010

Alberto Peña

Este capítulo de Los Simpsons (15×04, “Los monólogos de la Regina”) resulta ser una crítica humorística a la cultura británica en comparación con la estadounidense, dejando ver las considerables diferencias de las islas en relación al resto del mundo. Así, cosas tan clásicas como las cabinas y los autobuses rojos o el cambio de guardia del Palacio de Buckingham.

Todo comienza cuando Bart encuentra un billete de 1.000 $ que había perdido el Sr. Burns, y decide exponerlo en la Casa del Árbol como si fuera un museo. A 5 dólares la entrada Bart consigue 3.000 $ de beneficio y decide que su familia merece unas vacaciones. Mientras intentan elegir destino es el abuelo Simpson, que cuenta una historia de las suyas, quien decide que deben ir a Londres en busca de su antigua amada, y la familia esta de acuerdo. Los Simpsons rumbo a London. A partir de aquí, Matt Groening utiliza este episodio para poner en evidencia la cultura británica en base a las clásicas cosas que destacan en Londres.

La primera imagen de Londres que aparece en el capítulo es del río Tamesis a orillas del Buckingham Palace con cantidad de Mary Poppins volando a su antojo por el cielo inglés con su paraguas en la mano.

Nada más llegar al aeropuerto les recibe el primer ministro Tony Blair, que se encarga de fomentar la Gran Bretaña del siglo XXI y les recomienda los principales puntos de interés habituales para los turistas.

Cuando suben al taxi confunden a un inglés vestido de forma clásica con traje y maletín con un mayordomo al que piden una taza de té, algo habitual en los británicos, y con una pincelada de humor americano, como si todos lo llevasen encima, saca una taza del maletín donde se aprecia un juego entero de té, y se la sirve a Homer.

Durante un paseo por las calles londinenses Lisa se encuentra con la escritora de Harry Potter, J. K. Rowling, que engaña a la joven Simpson contando un final falso de la saga del pequeño mago, justo el que ella quería oír.

Otra de las grandes diferencias que destaca el autor es el cambio de la habitual comida rápida americana a base de carne y patatas fritas, por Fish & Chips, algo que no convence en absoluto a Homer. Acto seguido se observa otra imagen típica británica como es la de la chistera y la pipa de fumar, que quiere comprarse Homer en una tienda.

Los niños también tienen su parte y es sabido por todos que los dulces ingleses tienen bastante más concentración de azúcar que el resto. Bart y Lisa acuden a una tienda de caramelos e hiperactivos y con un ataque de glucosa por ingerir estos dulces, arrasan con todas las gominolas que ven. En su aventura también cogen una canoa y navegan por el Tamesis compitiendo y ganando al clásico equipo de remo que navega por sus aguas. Maggie aparece en andando por el techo mientras Lisa y Bart están bajo los efectos de los dulces, haciendo una parodia de la imagen de la película Trainspotting. Mientras sus padres suben a la noria de Londres para buscarlos y como si del Agente 007 se tratase caen al Tamesis en una de las cabinas de la atracción mientras suena la música de la película del agente secreto más famoso en el mundo.

Después aparece también Sir Ian Mcellen, actor que encarnó a Gandalf en El Señor de los Anillos.

Todo se tuerce cuando entran en coche a una de las rotondas, algo que desconocen en EEUU y después de estar dando vueltas durante mucho tiempo deciden girar bruscamente y acaban chocando con el carruaje de la Reina Isabel en la entrada del Palacio de Buckingham. Justo coincide con el cambio de guardia, que está apaleando a Homer por lo ocurrido y dejan de hacerlo para realizarlo, pero el siguiente grupo de soldados llega con su elegancia inglesa y continua con el cometido. En el juicio la Reina aparece con un collarín de diamantes y joyas preciosas mientras Homer es condenado y acaba preso en los calabozos de la Torre de Londres. Un apunte de un tabloide anuncia una exclusiva en la que se informa de una juerga que se corrieron Bart y el Príncipe Harry, haciendo parodia de las escandalosas salidas nocturnas de las que en realidad se acusó en su momento al hijo de Carlos de Inglaterra.

Muchas son las cosas que deja de relieve este capítulo, en el que Inglaterra se ve muy diferente del resto del mundo, tanto por sus formas de medida, su conducción por la izquierda, su paisaje del siglo XIX, etc.





Como el Gato y el Ratón

29 12 2009

Alberto Peña

Realmente puede ser el conflicto más antiguo de la historia, el ratón y el gato, eternos enemigos, que luchan, el felino por comerse al pequeño, y el roedor por sobrevivir. Como no, Matt Groening también tiene su particular visión de este conflicto que aparece reflejado en Los Simpsons en los personajes animados de la serie de televisión de El Show de Krusty: Rasca y Pica.

Esta serie está compuesta por las aventuras de un ratón azul, Pica, que tortura, descuartiza y mata continuamente a Rasca, un gato negro que sufre las atrocidades de este roedor. Realmente la serie está basada en el clásico Tom y Jerry, pero con un brutal toque de violencia en cada episodio.

Lo curioso de todo es que es la serie estrella del espectáculo de Krusty, y el programa esta dirigido a los niños, por lo que supone una crítica a los dibujos animados infantiles cargados de violencia explícita.

La serie fue creada, como puede verse en el capítulo “El día que murió la violencia” de la séptima temporada, por un vagabundo de los bajos fondos de Springfield en 1919, Chester J. Lampwick, a quien le robó la idea un tal Roger Meyers Sr. y se enriqueció a su costa. En la actualidad, el hijo de este es un magnate que se lucra a costa de esa idea y ha llegado a tal el fenómeno de Rasca y Pica, que ahora existe una infinidad de merchandising, incluso un parque de atracciones temático llamado Rascapiquilandia (episodio cuarto de la sexta temporada), donde el pavor y la angustia por morir están presentes en todas las atracciones, pero sin llegar a causarle daño a nadie nunca, o por lo menos eso se intenta.

Bart, Lisa y la mayoría de los niños de la ciudad son adictos a estos dibujos animados y se divierten con las diferentes y originales muertes del pobre gato, que llega incluso a dar pena en algunos momentos. Pero en realidad, en uno de los episodios de Terror de la serie, los jóvenes de la familia Simpson se ven inmiscuidos en la serie, siendo partícipes de las brutalidades de los dos animales.

Marge, como buena madre que es y responsable de sus hijos, siempre intenta prohibirles que vean los dibujos, incluso encabezó una manifestación en contra de la violencia que éstos tenían, y consiguió que abolieran la brutalidad de la serie, pero tan solo por unos días.

Rasca y Pica no siempre han estado solos. En el capítulo 14 de la octava temporada, The Itchy & Scratchy & Poochie Show, un nuevo personaje doblado por Homer entra en escena. Se trata del perro Poochie, pero no llega a tener éxito y desaparece al poco tiempo de la serie.

Sea como fuere, la serie de Rasca y Pica no es más que una genial crítica de Matt Groening de la violencia explícita en los dibujos animados actuales, que no benefician en nada a los pequeños de nuestras casas, ni a los de Springfield, que se lo pasan en grande viendo atrocidades desmesuradas perpetradas por un ratón sobre un gato, en lugar de ver dibujos educativos y beneficiosos para ellos.

Varios capítulos de Rasca y Pica